Lipofilling de los senos, también conocido como trasplante autólogo de grasa o lipomodelación, es un procedimiento quirúrgico cosmético en el que se extrae tejido graso de otras partes del cuerpo y luego se inyecta en los senos para añadir volumen.
El procedimiento generalmente comienza con la extracción de tejido graso de áreas como el abdomen, los muslos o las caderas mediante liposucción. La grasa extraída se procesa para purificarla y prepararla para la inyección. Después de preparar la grasa, se inyecta cuidadosamente en los senos en diferentes ubicaciones para lograr la forma y el volumen deseados.
El lipofilling de los senos se utiliza a menudo para realizar pequeñas correcciones, como rellenar irregularidades o mejorar la asimetría. También puede aplicarse en la reconstrucción mamaria después de una cirugía de mama, como una cirugía conservadora de mama o una mastectomía.
La ventaja del lipofilling es que utiliza tejido graso propio del cuerpo, lo que reduce el riesgo de rechazo o reacciones alérgicas. Además, el lipofilling puede ofrecer con el tiempo un resultado de apariencia natural, ya que el tejido graso trasplantado crece y se mueve junto con los tejidos circundantes.
Sin embargo, es importante señalar que el lipofilling de los senos tiene limitaciones. No puede proporcionar un aumento drástico de los senos, como ocurre con un implante mamario, y el porcentaje de grasa que se mantiene después del trasplante puede variar. Además, puede ser necesario repetir el procedimiento varias veces para alcanzar el resultado deseado.
Si estás interesado en el lipofilling de los senos, es recomendable programar una consulta con un cirujano plástico experimentado. Este profesional puede evaluar tu idoneidad para el procedimiento y asesorarte sobre los posibles riesgos y expectativas.
